Joder, como estamos. Por fin he vuelto. La inspiración llega por diferentes caminos, todos ellos bien andados. He vuelto a escribir después de tanto tiempo, no solo porque he conseguido relajarme un poco, sino porque, por fin, mi blog funciona. Había escrito lo de Mantua poco después del viaje, hace ya un par de meses, pero no sé por qué, la página no me dejaba meter las fotos. Así, desesperado porquer la cosa no funcionaba, fui perdiendo interés…

Hoy la cosa ha sido diferente. La semana pasada en la Querini fue frenética. Llegaron las cajas para envalar los famosos cuadros que se van a Japón en primera clase y con todo tipo de comdidades y nos toco hacer la revisión técnica y el trabajo físico, que se llevó gran parte de mi paciencia y de mis fuerzas (de todas maneras, ha sido genial tener en las manos cuadros de Pietro Longhi). Por otra parte, también tuve que hacer de profesor improvisdado para un grupo de chavales españoles que venían de visita a la Querini para hacer actividades didácticas. Menudos macarras. El más osado de ellos, rebelde como el viento que agitaba su larga cabellera, llevaba una sudadera de SKA-P y dos pulseras de pinchos que eran casi más grandes que él… Vamos, que ahora estoy en el despacho de nuevo sin nada que hacer, he reintentado lo de Manuta, y esta vez me ha permitido meter las fotos.

En estos días han sucedido acontecimientos de los que daré testimonio en el blog… poco a poco… En primer lugar, un viaje a Milán con Vanna (¡Preciosa la compañía, horrible la ciudad!). Además, tenemos el viaje a Madrid y la exposición de Tintoretto (preparaos para culturetadas, jeje) y, por último pero tal vez más importante, el cambio de casa. He dejado mi pequeño agujero para irme a una habitación doble con Vanna, cerquísima de la Querini, en un apartamento enorme con tres cuartos de baño y otros cuatro compañeros de piso. Meteré fotos en breve. De hecho, el traslado, mudanza, el tener que encontrar personas que nos sustituyesen en nuestros apartamentos originales... ha agotado mis fuerzas, mi tiempo, y mis ganas de dar noticias. Pero, en fin, ya se ha acabado.

No entro en detalles por ahora. Solo deciros que poco a poco se cubrirán huecos y, más importante, se retomará la crónica puntual de acontecimientos… si el blog lo permite. Muchos besos especiamente a Manu, que con su último mail, precisamente llamado "cambios", también me ha hecho tomar consciencia del abandono al que os / me había condenado.

Lo spagnolo volante ha vuelto!!!!!!