Sé que suena extraño, pero hasta ayer no conseguí reunir a Francesca, Sara e Ivan bajo el mismo techo ¿La excusa? Una fallida fiesta española en el Carcan. Estamos organizando la gran fiesta española para el viernes que viene, pero ayer teníamos que reunirnos todos para organizar todo, aprovechando así para hacer una “anterpima”. Pero el reproductor de mp3 estaba jodido, con lo cual tuvimos que pasar.

Pero lo importante es eso, que por fin estábamos en la misma ciudad todos. Francesca y Sara con los respectivos novios, Ivan que había venido porque iba a ver la Bienal de Arquitectura y yo que, bueno, “son venexian”. Estuvo bien, aunque no estuvimos hasta tarde. Al menos se decidió salir algún día hasta horas intempestivas (lo que en Venecia quiere decir hasta las 4’00), aunque mucho me temo que esto no será hasta que os decidáis a venir y nos honréis con vuestra presencia.

Y la vida sigue y sigue, la magia del fin de semana pasado ha desaparecido en parte, pero la actualización del blog la ha recuperado. Por cierto, que ya he retomado la tesis y me he puesto a tope con ella, así que, como dice mi madre, estoy en un periodo de interesante combinación fiesta-estudio.

No es por tirarme flores, pero en este sentido soy el mejor (ejem..).