Me acuerdo, me acuerdo...

He vuelto aunque no me haya ido. Un silencio que será recompensado con creces, mis pequeños y grandes amores. Han pasado muchas y pocas cosas. El trabajo en la Querini va bien, ya tengo mi despacho, que comparto con otras personas, y en el que no había podido entrar en mi primera semana porque… había un ratón suelto…

La cuestión no es esa. No os he escrito antes por dos razones:

1- Eso de estar con más personas en el despacho me ha hecho sentir un pudor (mmmm) que me impedía dirigirme de una manera natural a vosotros mis queridos lectores. Era un poco clandestino. Además, mi ordenador tiene el teclado italiano, y me niego a escribiros con errores ortográficos.. Por eso ahora estoy en casa, escuchando la Fuerza del Destino de Mecano, seleccionando las fotos que luego pondré, y finalmente iré a mi siempre querida Querini y me conectare a Internet para poder continuar este tratado de vida veneciana del siglo XXI.

2- La razón más importante: ¡había perdido la inspiración! ¡Mis musas particulares me habían abandonado! Todo lo que escribía estaba vacío, no tenía ese gancho que acostumbro a tener, ese que busca provocar algo de anticuado y desfasado para hablar de una ciudad que es pasado y que aún no es futuro, sino presente (¡esa va por ustedes!).

En relación a esta última máxima, debo decir que no sé por qué, pero Venecia siempre me ha obligado a vivir una especie de presente inmediato. No sé que haré mañana, no sé que haré la semana que viene, simplemente hago y basta. Lo que creía era una cualidad de la Erasmus o lo es también de la Leonardo o, simplemente, de esta bendita ciudad. Solo sé que trabajo en la Querini. El resto… sorpresa.

Así, el fin de semana pasado, me fui a Verona a estar un par de días con Ivan y Francesca. Escapar de Venecia unos días me vino bien, y estar con estos dos italo-hispánicos mejor aún. Señalaremos, entre otras cosas, que justo esos días había un festival de juegos antiguos y tradicionales que se llamaba Tocatì que tenían la ciudad revolucionada, y donde el país invitado de honor era nuestra querida Spagna. Además (apuntadlo en la agenda cultural), estos días es el aniversario de la muerte de Mantegna, y han organizado exposiciones en Padua, Verona y Mantua. Iremos a las tres, y empezamos por la de Verona (esa gran M donde nos veis en una de las fotos n plan Parchís es el Cartel turístico de la mostra). Como curiosidades, diré que te cobran ocho euros por entrar (viva la cultura de fácil acceso… ¿dónde estás, Museo del Prado?) y que lo que era una exposición sobre “Mantegna y las artes visivas en Verona” debería haber sido denominada “Las artes visivas en Verona, más artes visivas en Verona, y un poquito de Mantegna al final”… Bueno, no pretendo decir que no me gustase, pero ya se sabe el marketing museístico en estos casos… en fin, según me han dicho, las otras dos exposiciones tienen que ver más con Mantegna.

El resto de la estancia veronesa del spagnolo volante se dividió entre turismo, fiestas de despedida de gente que no conocía y kebabs. Este viaje la verdad es que me ha abierto un poco los ojos, quiero aprovechar todos los fines de semana para irme fuera, aunque este, entre unas cosas y otras, no ha sido posible. Y menos mal que no ha sido posible, porque ayer por la noche, como una estrella fugaz caída a nuestro insignificante planeta, una llamada telefónica me ponía sobre aviso de que NEUS ESTÁ AQUÍ!!!!!!!!!! Esa tarde se va a Belgrado, y ha hecho escala aquí. Está radiante y súper feliz, y aunque ayer no pudimos vernos mucho, luego hemos quedado para tomar un cafetito y cotorrear.

Además, hoy también espero la visita de Francesca, que finalmente viene a Venecia a estudiar, y tiene que encontrar piso. Así que de nuevo la vorágine, los nervios, el mirar carteles desesperadamente, el suplicar por un sitio al que puedas llamar tu habitación, pero al menos esta vez en tercera persona…

No quiero escribir más porque me conozco, y esto ya es suficiente por hoy. Solo quiero hacer mención a la fiesta de cumpleaños de Jaime (todos ahora estaréis de resaca, malditos!), que espero que haya ido bien. Quiero disculparme por no haber estado, pero es que la línea tres, desgraciadamente, no llega hasta aquí.

Por último, acabando este discurso tipo premios Goya, quiero agradecer a toda la gente que poco a poco va dejando comentarios por aquí. Os tengo presente en mis oraciones y esperanzas. Por cierto, agradecimiento especial para mis padres, que dentro de 12 días están aquí de nuevo.
BESOS BESOS Y MÁS BESOS!

Vic dijo
Nene, que fotos tan chulas!!
Pues sí, todos se han levantado con resaca menos yo, que me fui pronto porque no me sentía bien. Mi hermano y Eva amanecieron hacia la 1, y supongo que ahora iremos al rastro o algo. Yo acabo de conseguir un curro en una agencia de traducción; parece que las cosas se van enderezando.
Ayer te eché de menos. Un beso,
Vic
1 Octubre 2006 | 01:39 PM